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Los primeros días
La lactancia materna se inicia gracias a la succión de tu bebé en el pecho, así que es conveniente que lo pongas en tu pecho tan pronto como sea posible.
Durante los primeros días tu pecho va a producir “calostro”, un líquido fino y amarillento. Éste es muy rico en proteínas y vitaminas; y aunque no parece mucha cantidad, es muy bueno para el bebé. Cuanto antes comiences a dar el pecho al bebé, más rapidamente comenzarás a producir leche materna.
Una vez que la leche “ha subido” posiblemente sientas un hormigueo en los senos cada vez que tienes que dar el pecho al bebé, y puede ser que empiecen a gotear.
También puede suceder que sientas un pequeño dolor en el vientre. Es debido a las contracciones del útero a la hora de la toma.

Tu posición
Sentada recta en la silla, sujeta a tu bebé en el regazo a la altura del pecho. Si lo necesitás colocá una almohada debajo del bebé o un pequeño taburete debajo de tus pies.
Si estás en la cama del sanatorio, pedí ayuda hasta encontrar la posición correcta. Es importante que estés cómoda y relajada, ya que probablemente necesitarás 30 minutos cada vez que le des el pecho.

La posición del bebé
Colocá al bebé hacia vos con la cabeza apoyada en tu antebrazo, no en la curva inferior del codo; y debés sujetarle el cuello y la cabeza por debajo, con la otra mano.
Recordá llevar al bebé hacia el pecho , y no el pecho hacia el bebé.

Al comienzo de la toma
Pegá tu cuerpo junto al suyo y rozá sus labios contra el pezón. Su boca se abrirá como si bostezara, atrae su cabeza suavemente hacia tu pecho para asegurarte que pueda tomarlo.
Asegurate que el mentón de tu bebé, el labio inferior y la lengua estén en contacto con el pecho y de que el pezón este en la parte posterior de su boca.
Debería haber un pequeño espacio entre el pecho y la nariz del bebé.

Recuerda...
El bebé no mama solo del pezón sino del pecho.
Debes sentir la lengua y la mandíbula del bebé succionando y ver sus orejas moviéndose.
Si el bebé no introduce suficientemente tu pecho en su boca, poné el dedo pequeño por un lado de la boca para introducir el pezón y comenzar de nuevo.

Durante la toma
Una vez que el bebé está correctamente posicionado, relajate y deja que mame. Cada vez que le das el pecho, al principio la leche es mas líquida, para sofocar la sed del bebé, seguida por las calorías y leche enriquecida que tu bebé necesita para su alimentación. Por eso es importante no apresurarse al darle de comer. Tu bebé tomará tanto como quiera de un pecho. Luego ofrecele el otro; en caso de que no quiera más, empezá ofreciéndole el otro pecho en la próxima toma.

Frecuencia de las tomas
Si le das el pecho regularmente cada vez que te lo pide, producirás toda la leche que le sea necesaria.
A través del amamantamiento deberías producir toda la leche que necesite.
La mayoría de los bebés lloran para hacerte saber cuando necesitan que les des el pecho.
Esto suele pasar cada dos o tres horas, día y noche, en las primeras semanas. Cada toma durará 30 minutos aproximadamente.

Aire o cólicos
La mayoría de los bebés alimentados con el pecho no sufren cólicos. Si aún así, el bebé tiene cólicos después de darle el pecho, abrazalo y ponelo contra tu hombro hasta que erupte. Si normalmente toma de los dos pechos, es conveniente que erupte entre uno y otro.

Ventajas de la alimentación materna
- La alimentación materna te hace estar más cerca de tu bebé proporcionándote momentos de satisfacción, día y noche, para conocerse mutuamente. Es una experiencia muy satisfactoria para ambos.
- La leche materna está especialmente indicada para el bebé y contiene todo lo que él necesita para un crecimiento sano durante los primeros 4-6 meses. Contiene anticuerpos que pasan de vos al bebé para ayudarlo a combatir las infecciones.
- Al tomar el pecho el bebé tiene menos riesgo de contraer catarros, infecciones de oído o alergias como asma o eccemas.
- La leche materna es fácilmente digerida por tu bebé. Los pañales de los bebés alimentados con leche materna se cambian más gustosamente.
- La alimentación materna ayuda a tu pecho a contraerse y recuperar la forma rápidamente. También la grasa almacenada en tu cuerpo durante el embarazo se convierte en energía para producir leche materna.
- La leche materna esta siempre lista para el bebé, a la temperatura adecuada y es gratis!!
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